El pasado sábado 1 de agosto, el Templo de Santa María de Requena acogió una nueva cita del II Festival Internacional de Música de la Vendimia y el Vino (FiMuVin), con el Cuarteto Babek como protagonista. Ante un público entregado, los cuatro jóvenes intérpretes ofrecieron un programa que recorrió dos de los pilares del repertorio para cuarteto de cuerda: el Cuarteto n.º 19 en do mayor «Disonancias» de Mozart y el *Cuarteto n.º 14 en re menor «La muerte y la doncella» de Schubert.

Un programa de contrastes

La velada se abrió con el cuarteto K. 465 de Mozart, célebre por la introducción en la que el compositor se atreve con armonías inusualmente ásperas para su época —de ahí el sobrenombre «Disonancias«— antes de resolver en un Allegro luminoso. Tras el Adagio inicial, el cuarteto discurrió por un Andante cantabile, un Menuetto y un Allegro molto final, en una obra que Mozart dedicó a su amigo Haydn.

La segunda mitad del concierto llevó al público a un terreno bien distinto: «La muerte y la doncella» de Schubert, una de las páginas más intensas y dramáticas de la música de cámara. Su segundo movimiento toma como base las variaciones sobre el propio lied de Schubert que da nombre a la obra, y el cuarteto completo —Allegro, Andante con moto, Scherzo y Presto— exige a los intérpretes tanto cohesión como una enorme entrega expresiva.

Cuatro trayectorias, un mismo lenguaje

El Cuarteto Babek está formado por Josep Alborch Lluna y Diego Melero Monsálvez (violines), Àgata García Serrano (viola) y Rocío Gallegos Ortiz (violonchelo), cuatro músicos jóvenes con una formación que combina conservatorios españoles con estancias y colaboraciones internacionales: desde Musikene y la Escuela Superior de Música y Teatro de Hamburgo hasta orquestas jóvenes de referencia como la JONDE, la Gustav Mahler Jugendorchester o la Joven Orquesta de la Generalitat Valenciana, además de colaboraciones con directores como Gustavo Dudamel.

El concierto tuvo además un punto de cercanía especial para el público requenense: Diego Melero inició su formación en el propio Conservatorio Mariano Pérez Sánchez de Requena, donde obtuvo el premio al mejor expediente académico antes de continuar sus estudios superiores.

Una tarde para recordar

La acústica del templo y la entrega de los cuatro músicos se combinaron para regalar una de esas tardes de verano que quedan en la memoria de quienes las viven. El público respondió con largos aplausos al final del concierto, agradeciendo a los intérpretes un programa exigente defendido con madurez y complicidad.

El FiMuVin continúa su programación en las próximas semanas: el 7 de agosto, recital de piano de Mar Valor; el 8 de agosto, dúo de piano y soprano con Teresa Albero y Jesús Gómez; el 23 de agosto, la gran cita del festival con «La voz y el alma de España», protagonizada por Plácido Domingo, Ainhoa Arteta y Antonio Gandía; y el 19 de septiembre, música tradicional del Este de Europa con el Grupo Hidenisi Klezmer Balkan.

Os esperamos en las próximas citas.


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